En los últimos años, el término genderless ha adquirido una presencia notable dentro del ámbito de la moda, cuestionando las convenciones tradicionales asociadas al género. Ahora bien, ¿qué implica realmente el genderless en este entorno? A continuación, se examinará con mayor detalle este concepto y la manera en que repercute en la industria de la moda.
Concepto y surgimiento del enfoque genderless en la moda
El término genderless, proveniente de la combinación de «gender» (género) y «less» (sin), se refiere a un enfoque en la moda que elimina las distinciones de género. La moda genderless busca crear prendas que no estén categorizadas específicamente para hombres o mujeres, sino que puedan ser utilizadas por cualquier persona, independientemente de su identidad de género.
Este concepto comenzó a ganar terreno a finales de la década de 2010, influenciado por el creciente reconocimiento social de las identidades de género no binarias y la lucha por la igualdad de género. Diseñadores como Telfar Clemens y marcas como Gucci han sido precursores en esta tendencia, presentando colecciones que desafían las normas tradicionales.
Rasgos del diseño sin género
Las prendas genderless suelen caracterizarse por cortes y siluetas que no enfatizan características particulares asociadas a un género específico. Se utilizan materiales y patrones neutros que ofrecen versatilidad en su uso. Por ejemplo, las prendas oversize, los colores neutros y las piezas unisex son elementos recurrentes en el diseño genderless.
Este planteamiento, al diferenciarse de la moda tradicional, ofrece una libertad creativa mucho mayor tanto a diseñadores como a consumidores, quienes ya no quedan sujetos a reglas de género al decidir qué usar.
Repercusiones en el sector y en la comunidad
La creciente adopción del genderless ha marcado una transformación notable dentro del universo de la moda. De acuerdo con un informe de GlobalData Retail, las ventas de artículos clasificados como unisex han registrado un incremento destacado desde 2020. Las marcas que incorporan esta perspectiva no solo alcanzan a un público más diverso, sino que además fortalecen una representación mucho más inclusiva.
A nivel social, la moda genderless fomenta la diversidad y la aceptación, cuestionando los estándares tradicionales de belleza que a menudo pueden ser restrictivos y perjudiciales. Además, al promover la inclusión, se genera un diálogo necesario sobre la identidad de género y su expresión a través del vestuario.
Ejemplos y casos de éxito
Uno de los ejemplos más representativos de la moda genderless proviene de la colaboración entre la firma sueca H&M y Eytys, que presentó una línea unisex con piezas que iban desde zapatos hasta abrigos. La campaña alcanzó gran popularidad, sobresaliendo por su estética vanguardista y su propuesta centrada en la neutralidad de género.
Por otro lado, firmas de lujo como Louis Vuitton han presentado en sus pasarelas modelos con identidades de género diversas, lo que ha contribuido a difuminar la frontera tradicional entre la moda masculina y la femenina.
Retos y observaciones críticas
Aun con su auge reciente, la moda genderless sigue recibiendo cuestionamientos. Hay quienes sostienen que esta denominación podría suavizar o invisibilizar las demandas particulares de distintos grupos de género, mientras que otros consideran que la tendencia responde más a una estrategia comercial que a un compromiso auténtico con la diversidad.
Aun persiste el reto logístico de fabricar prendas que resulten verdaderamente inclusivas para todo tipo de tallas y cuerpos, un impedimento que la industria todavía debe resolver si busca alcanzar una equidad real dentro del ámbito de la moda.
Este enfoque en la moda representa un paso hacia una sociedad más inclusiva y respetuosa con todas las identidades de género. El genderless invita a replantear nuestros conceptos sobre la apariencia y la identidad, ofreciendo un espacio donde la expresión personal puede florecer sin limitaciones.
